Algunas novelas que leí (hasta 2020) y que siguen en mí
Hay novelas que permanecen mucho tiempo después de ser leídas. Hoy me he puesto a pensar en esas lecturas que, años después, siguen siendo muy importantes para mí, por lo me enseñaron, por lo que me impresionaron, por lo que me marcaron o, simplemente, por el camino que me abrieron hacia nuevos mundos. He decidido compartirlas, pero no soy capaz de establecer un criterio de prioridad entre ellas, así que me limitaré a mostrarlas por orden alfabético. Hay muchas más que podrían formar parte de esta lista, pero he tratado de limitarla a unas cuantas realmente especiales. Mañana podrían ser otras, hoy, son estas. Mi intención -si mi inconstancia lo permite- es continuar desde 2020 con las novelas que he disfrutado en los últimos años. Por supuesto, estaré encantado de recibir (a través del formulario de contacto o de las redes sociales) comentarios, aportaciones, quejas, sugerencias... Todo menos insultos, por favor, que el mundo está ya colmado de tanto improperio.
2/5/20263 min read
Vamos allá:
-Cien años de soledad (1967). Gabriel García Márquez
Fue una de mis primeras lecturas «importantes», una de esas novelas de juventud que me impactó y me animó a seguir descubriendo nuevos mundos, nuevas «comalas». Obra cumbre del «Realismo Mágico» y fresco histórico de Latinoamérica en el seno de la familia Buendía.
-Don Quijote de la Mancha (1605-1615). Miguel de Cervantes
Quizá parezca obvio incluir esta obra entre mis favoritas, pero realmente en ella descubrí que, tras la apariencia de una novela de aventuras, podía esconderse mucho más (¡tanto más!). ¿La primera novela moderna? Seguramente, por la metaficción y la existencia de varias voces.
-El señor presidente (1946): Miguel Ángel Asturias
Leer en voz alta esta novela constituye una de las experiencias más maravillosas que se pueden vivir con un libro entre las manos. Pura música para una historia tan dura (y, al mismo tiempo, tan real). Seguramente, la mejor «novela de dictadura» que se ha escrito jamás.
-El proceso (1925): Franz Kafka
Afortunadamente, Kafka no logró su propósito de que, a su muerte, esta novela fuera quemada, y yo pude leer, hace ya muchos años, esta crítica a la absurda burocracia y sufrir, con el protagonista, toda la angustia que conlleva la existencia en un laberinto.
-Ensayo sobre la ceguera (1995). José Saramago
Un retrato de lo peor de la condición humana a través de la ceguera como metáfora. La exigente lectura (como consecuencia de un estilo narrativo de gran originalidad) me arrastró y me hizo sentir como propio el desmoronamiento de la civilización.
-La conjura de los necios (1980): John Kennedy Toole
Su autor se suicidó en 1969, desesperado por no poder publicar una novela que poco después sería reconocida como una obra maestra de la sátira y de la tragicomedia. Ignatius J. Reilly, su protagonista, es un personaje irrepetible.
-La Odisea (s. VIII a.C.): Homero
¿La primera novela de viajes y de aventuras? Odiseo (Ulises) vuelve a casa (aunque no parece tener mucha prisa) y nosotros le acompañamos en su lucha contra los elementos y contra sus propias debilidades. Una auténtica maravilla escrita en una época remota, pero que mantiene toda su vigencia.
-Los miserables (1855). Victor Hugo
Aún recuerdo su lectura como una experiencia única. Cuando acabé de leerla, pensé que no volvería a encontrarme ante un libro de tal magnitud. La épica, el drama de la sociedad, los conflictos éticos y religiosos se dan la mano en una obra que convierte en héroes a los desheredados
-Pedro Páramo (1955): Juan Rulfo
Una novela mágica, envolvente, que me atrapó de principio a fin y me llevó a amar un poco más la literatura. Es muy difícil condensar en una obra del breve tal grado de perfección narrativa, en medio de una atmósfera asfixiante, fuera del tiempo lineal, sin fronteras entre los vivos y los muertos.
-Rojo y negro (1830). Stendhal
El realismo psicológico alcanza su máxima perfección en esta obra. La narración se convierte en un espejo de la sociedad y del alma humana, de las motivaciones y de los defectos. Pocas novelas han sido capaces de trazar un análisis tan profundo. ¡Una auténtica maravilla!
Soy consciente de varias cosas. Sobre todo, me doy cuenta de que he sido muy poco original (pero son mis grandes lecturas durante más de cuatro décadas). Por otro lado, sé que faltan muchas obras maravillosas y que reducir esta lista a diez novelas es absolutamente injusto. Aquí podrían estar «Crónica de una muerte anunciada», «El túnel», «La metamorfosis», «El retrato de Dorian Gray», «Expiación», «Las correcciones», «La maravillosa vida breve de Óscar Wao», «El corazón de las tinieblas», «Los renglones torcidos de Dios» y tantas otras...


